Sep 2, 2013

La fe y la obediencia, espera.


En ocasiones vemos la vida pasar, y decimos que nos estamos poniendo viejos que nada hemos hecho. Vamos a dormir  y nos levantamos con la expectativa de que algo va a suceder en el día que cambiara nuestras vidas. Por otro lado cargamos en nosotros una palabra de parte de Dios, sus promesas en general  para los que le obedecen y las promesas personales para cada uno de los que le hemos creído a Dios. Pero pasan los días, los años y no vemos realidad esas promesas en nuestras vidas. Hasta llegamos a pensar que ya estamos viejos y que nada ya podremos hacer.  Tal vez de esa manera pensaría Abraham cuando Dios en su vejez le dice que tendría un hijo y una gran descendencia.
Génesis 15  Después de esto, Dios se le apareció a Abram en una visión, y le dijo:
—Abram, no tengas miedo. Yo soy quien te protege. Voy a darte muchas riquezas.
2-4 Abram le contestó:
—¡Dios y Rey mío! ¿Y para qué me vas a dar riquezas si no tengo hijos? Cuando me muera, ese extranjero que tengo por esclavo va a quedarse con todo lo que es mío.
Pero Dios le aseguró:
—Tu heredero será un hijo tuyo, y no tu esclavo Eliézer.
Luego lo llevó afuera y le dijo:
—Mira el cielo y sus muchas estrellas. ¿Verdad que no puedes contarlas? ¡Pues tampoco será posible contar a tus descendientes!
6-7 Abram confió en la promesa de Dios, y por eso Dios lo aceptó y le dijo:
—Yo soy tu Dios, y tú eres mío porque confías en mí. Yo te saqué de Ur de los caldeos, para entregarte esta tierra
Jehová le prometió a Abraham descendencia, riquezas, pero lo que veía Abraham en ese momento eres su vejez y la incapacidad de ya no poder tener hijos. Hasta le dice a Dios que para que le daría riquezas que según el no le seria de provecho al no tener hijos. La posición humana e finita de Abraham no podía entender que lo que Dios le decía y haría iba mas allá de las limitaciones humanas y de este mundo. Que para Dios todo es posible. Cuantas veces te has visto en la situación donde oyes la palabra de Dios que es totalmente diferente a la situación que estas viviendo, y aunque sabes que para Dios nada hay imposible dudas de que pueda ocurrir un cambio. Hay dos pasos que debe hacer un hijo de Dios para recibir la promesa que hay en si:
·         Tener fe, “ Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” Hebreo 11:6
·         Obedecer “Y  Samuel dijo: ¿Se complace el Señor tanto
en holocaustos y sacrificios
como en la obediencia a la voz del Señor?
He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio,
y el prestar atención, que la grosura de los carneros.
Lo primero que se debe hacer es tener fe, pero no una fe de labios o una fe mental sino una fe en el corazón. Una fe bien dentro del ser, del alma, que esa fe crezca tan grande dentro del corazón que lo  forre y nada ni nadie pueda hacer que dudes. Por mas imposible e inalcanzable que se pueda ver lo que Dios esta hablando a tu vida lo debes creer. Dios es el Dios todo poderoso único Dios dueño del mundo que el hace y deshacer, el que crea y destruye. Abraham creyó en un hijo en su vejes, aun cuando ya los cuerpos físico del el y su esposa Sara ya no podían concebir el le creyó a Dios, y  Dios le agrado esto y le fue contado por justicia. Créele a Dios en la enfermedad que serás sano tu y tu casa, en la escases habrá abundancia, y en todas cualquier sea la situación,  si Dios dijo que la cambiara así será. No camines por la vista, por lo que oigas o sientas, sino por la palabra de Dios en tu vida, por sus promesas en la biblia para los que le creen.
Lo  segundo es la obediencia. Cuando Dios da una palabra a tu vida o una respuesta siempre esa palabra viene con una direcciona seguir. Tu éxito estará en cuan bien sigas las reglas y direcciones que Dios te da.  A Noé Dios le dijo  que lo  salvaría de la destrucción de la tierra pero le da la dirección de que debe hacer, y como lo debe hacer. Es decir Noé no construyo un arca a su manera para salvarse el y su familia sino que Dios le dio cada medida y dirección de como debería ser el arca.  De la misma manera Dios te entrega la respuesta que tanto deseas pero esa respuesta llega con direcciones de parte de Dios de como alcanzar lo que has pedido. Dios es un Dios de orden nada de lo que El diga se hace en desorden. El problema es cuando deseamos esa palabra direccional de Dios pero no la dirección de Dios, ahí nunca veras realidad las promesas de Dios en tu vida, y no porque Dios no lo pueda hacer sino porque Dios es un Dios de orden.
Hay en ti una palabra de parte de Dios, ahora solo debes creer, tener fe y ser obediente para ver todas las promesas de Dios en tu vida. La llave maestra que abre las puertas de oportunidades y bendiciones en tu vida es la fe de la mano con la obediencia. Jesús en la cruz ya venció los obstáculos que impedían que estuviéramos delante de la presencia de Dios. Solo debes activar la fe y ser obediente. Dios tiene para ti salvación por medio de Jesús, vida eterna, sanidad, prosperidad en todas las áreas de tu vida.
Abraham creyó,  tuvo su hijo, y la gran descendencia que Dios le prometió. Hoy te invito a que creas en Dios, en su palabra y a ser obediente en todo para que la puerta de los cielos sea abierta sobre ti.
“Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová
En la tierra de los vivientes.  Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.” Salmos 27:13-14

Cuando pones tu corazón en Dios descansas en el. Ten fe, el tener fe es de valiente. Que no desmaye tu alma si esperas en Jehová.
SI DIOS LO DIJO LO HARA!!!!!!!!!