En ocasiones vemos la vida
pasar, y decimos que nos estamos poniendo viejos que nada hemos hecho. Vamos a
dormir y nos levantamos con la
expectativa de que algo va a suceder en el día que cambiara nuestras vidas. Por
otro lado cargamos en nosotros una palabra de parte de Dios, sus promesas en
general para los que le obedecen y las
promesas personales para cada uno de los que le hemos creído a Dios. Pero pasan
los días, los años y no vemos realidad esas promesas en nuestras vidas. Hasta llegamos
a pensar que ya estamos viejos y que nada ya podremos hacer. Tal vez de esa manera pensaría Abraham cuando
Dios en su vejez le dice que tendría un hijo y una gran descendencia.
Génesis 15 Después
de esto, Dios se le apareció a Abram en una visión, y le dijo:
—Abram, no tengas miedo. Yo soy quien te protege. Voy
a darte muchas riquezas.
2-4 Abram
le contestó:
—¡Dios y Rey mío! ¿Y para qué me vas a dar riquezas si
no tengo hijos? Cuando me muera, ese extranjero que tengo por esclavo va a
quedarse con todo lo que es mío.
Pero Dios le aseguró:
—Tu heredero será un hijo tuyo, y no tu esclavo
Eliézer.
5 Luego
lo llevó afuera y le dijo:
—Mira el cielo y sus muchas estrellas. ¿Verdad que no
puedes contarlas? ¡Pues tampoco será posible contar a tus descendientes!
6-7 Abram
confió en la promesa de Dios, y por eso Dios lo aceptó y le dijo:
—Yo soy tu Dios, y tú eres mío porque confías en mí.
Yo te saqué de Ur de los caldeos, para entregarte esta tierra
Jehová le prometió
a Abraham descendencia, riquezas, pero lo que veía Abraham en ese momento eres
su vejez y la incapacidad de ya no poder tener hijos. Hasta le dice a Dios que
para que le daría riquezas que según el no le seria de provecho al no tener
hijos. La posición humana e finita de Abraham no podía entender que lo que Dios
le decía y haría iba mas allá de las limitaciones humanas y de este mundo. Que para
Dios todo es posible. Cuantas veces te has visto en la situación donde oyes la
palabra de Dios que es totalmente diferente a la situación que estas viviendo,
y aunque sabes que para Dios nada hay imposible dudas de que pueda ocurrir un
cambio. Hay dos pasos que debe hacer un hijo de Dios para recibir la promesa
que hay en si:
·
Tener
fe, “ Pero
sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a
Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” Hebreo 11:6
·
Obedecer
“Y Samuel dijo: ¿Se complace el Señor tanto
en holocaustos y sacrificios
como en la obediencia a la voz del Señor?
He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio,
y el prestar atención, que la grosura de los carneros.
en holocaustos y sacrificios
como en la obediencia a la voz del Señor?
He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio,
y el prestar atención, que la grosura de los carneros.
Lo primero que
se debe hacer es tener fe, pero no una fe de labios o una fe mental sino una fe
en el corazón. Una fe bien dentro del ser, del alma, que esa fe crezca tan
grande dentro del corazón que lo forre y
nada ni nadie pueda hacer que dudes. Por mas imposible e inalcanzable que se
pueda ver lo que Dios esta hablando a tu vida lo debes creer. Dios es el Dios
todo poderoso único Dios dueño del mundo que el hace y deshacer, el que crea y
destruye. Abraham creyó en un hijo en su vejes, aun cuando ya los cuerpos físico
del el y su esposa Sara ya no podían concebir el le creyó a Dios, y Dios le agrado esto y le fue contado por
justicia. Créele a Dios en la enfermedad que serás sano tu y tu casa, en la
escases habrá abundancia, y en todas cualquier sea la situación, si Dios dijo que la cambiara así será. No camines
por la vista, por lo que oigas o sientas, sino por la palabra de Dios en tu
vida, por sus promesas en la biblia para los que le creen.
Lo segundo es la obediencia. Cuando Dios da una
palabra a tu vida o una respuesta siempre esa palabra viene con una direcciona
seguir. Tu éxito estará en cuan bien sigas las reglas y direcciones que Dios te
da. A Noé Dios le dijo que lo salvaría
de la destrucción de la tierra pero le da la dirección de que debe hacer, y
como lo debe hacer. Es decir Noé no construyo un arca a su manera para salvarse
el y su familia sino que Dios le dio cada medida y dirección de como debería ser
el arca. De la misma manera Dios te
entrega la respuesta que tanto deseas pero esa respuesta llega con direcciones
de parte de Dios de como alcanzar lo que has pedido. Dios es un Dios de orden
nada de lo que El diga se hace en desorden. El problema es cuando deseamos esa
palabra direccional de Dios pero no la dirección de Dios, ahí nunca veras realidad
las promesas de Dios en tu vida, y no porque Dios no lo pueda hacer sino porque
Dios es un Dios de orden.
Hay en ti una
palabra de parte de Dios, ahora solo debes creer, tener fe y ser obediente para
ver todas las promesas de Dios en tu vida. La llave maestra que abre las
puertas de oportunidades y bendiciones en tu vida es la fe de la mano con la
obediencia. Jesús en la cruz ya venció los obstáculos que impedían que estuviéramos
delante de la presencia de Dios. Solo debes activar la fe y ser obediente. Dios
tiene para ti salvación por medio de Jesús, vida eterna, sanidad, prosperidad
en todas las áreas de tu vida.
Abraham creyó,
tuvo su hijo, y la gran descendencia que
Dios le prometió. Hoy te invito a que creas en Dios, en su palabra y a ser obediente
en todo para que la puerta de los cielos sea abierta sobre ti.
“Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová
En la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.” Salmos 27:13-14
En la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.” Salmos 27:13-14
Cuando pones
tu corazón en Dios descansas en el. Ten fe, el tener fe es de valiente. Que no
desmaye tu alma si esperas en Jehová.
SI DIOS LO DIJO LO HARA!!!!!!!!!